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sábado, 29 de junio de 2013

La frágil isla de nuestra pequeña realidad.

Cuando el mar del narcisismo inunde la frágil isla de nuestra pequeña realidad , anegando cualquier resquicio de buenos valores que pudieran restar en ella, nos dejaremos arrastrar por la corriente. Nos faltará la valentía para coger las manos que nos tiendan para volver a flote, prefiriendo la comodidad del ser arrastrados por la corriente.
Sólo un pequeño empujón, en el momento exacto, desterrará el profundo ensimismamiento en el que se hallaba nuestra mente  y despertará del letargo la voz critica de nuestra conciencia. Ésta nos hará ver que nuestra isla se hunde, que llueven los problemas y entonces parecerá que que nos ahogamos en la infinita tormenta de nuestros conflictos, y será entonces, cuando nos hará ver quién será nuestra pareja de baile,
con la que si llueven los problemas, bailaremos bajo la lluvia.

miércoles, 19 de junio de 2013

Lluvia.

Oigo la lluvia chocar contra el cristal , desafinada , sí , pero me declaro amante de su imperfecta melodía. Cierro los ojos , y  sin querer, esta dulce y desordenada sinfonía te hace volver, aquí estás, la lluvia me obliga a recordar algo que con alcohol intento dejar de evocar.
Que la botella distrae pero no hace olvidar, que para eso aún no se destila remedio. Sólo las palabras nos hacen liberar los recuerdos de la prisión eterna de la memoria, y ahora dime , sí sólo los versos nos dan la libertad , ¿por qué no vivir dentro del último vals?.

miércoles, 12 de junio de 2013

El ancla del pasado , el lastre del futuro.

Y entonces es cuando el marinero se da cuenta de que el ancla ya se ha hundido de que la perdió hace tiempo aunque no se haga a la idea, de que todo lo que le daba estabilidad se pierde en la inmensidad del mar y con nostalgia sólo puede mirar atrás y ver como se hunde más y más sin la esperanza de que vuelva a salir a flote.
El barco vuelve a navegar, ¿destino? un futuro incierto , pero preferimos darle la espalda y recordar con nostalgia un pasado que ya se ha hundido. Merece la pena darse cuenta de que un ancla solo es una parada , y de que algún día llegaremos un puerto donde la felicidad abunde y la nostalgia tenga miedo de desembarcar, dónde no habrá otro ancla y el futuro se vuelva mucho más claro.
Como aquel marinero aún mi corazón te recuerda , sin querer mirar al futuro, anclado en el pasado hundiéndome como un ancla que se pierde en el mar, necesitando a alguien que gire mi cabeza, la que desde mi barco sigue viendo como el pasado se pierde en un mar de lágrimas, y me enfoque hacia el futuro, incierto pero trepidante y seguramente lleno de grandes momentos que no se podrían vivir anclado en el pasado.

domingo, 2 de junio de 2013

El futuro está en la luz.

Seamos realistas , el futuro perfecto que nos invitan a soñar , el que sólo reside en nuestra imaginación no existe , y si existe será parcialmente , no será tan perfecto como esperamos, sin nuestros castillos , sin nuestras princesas sin nuestros viajes a las ciudades más bellas y sin nuestro trabajo ideal.
La realidad tiende a ser negra y cuanto más negra se está volviendo , cuando todo lo que siempre hemos soñado lo vamos creyendo perdido , es esa luz que hasta entonces habíamos menospreciado , la que siempre ha estado ahí aunque la hubiéramos estado ignorando vuelve a brillar con más fuerza que nunca, iluminando esta prisión que nos encerraba en una realidad tan oscura y nos hace ver todo lo que hasta ahora permanecía oculto por la oscuridad .
Aquí está , nuestra vida ideal , todo lo que hemos soñado nos ha estado rodeando y es la cárcel de nuestro pesimismo la que nos evita verlo, todo está al alcance de nuestra mano incluso esa persona que ha sido capaz de encender esa luz, también está aquí , a nuestro lado.
Una vez que nos hemos percatado de que todo está a nuestro alcance , esa persona deberá apagar la luz , sólo por un instante y con una breve pausa volverla a encender. Esta vez sólo encontraremos una espada  y un yelmo. Entonces y sólo entonces nos daremos cuenta de que hay que luchar por lo que hemos visto.
Nunca un yelmo pesado pudo ser cargado con facilidad por eso no debemos olvidarnos de que seguimos teniendo a esa persona a nuestro lado y debemos tener la certeza de que si caemos tendremos una mano para poder levantarnos.
Todo lo que siempre hemos soñado está al alcance de nuestra mano , lo que ocurre es que intentamos conseguirlo a oscuras , sin que nada ni nadie nos ilumine y nos enseñe el camino que debemos seguir.